
Personajes
Por qué odias más a Umbridge que a Voldemort
Dolores Umbridge nunca mató a nadie. Y aun así mucha gente la odia más que a Voldemort. Hay una razón, y dice más de nosotros que de ella.
Si alguna vez terminaste La orden del Fénix con ganas de aventar el libro, no eres el único.
Un monstruo de cuento y una persona conocida
Voldemort es una criatura de fantasía. Un mago sin nariz que parte su alma en pedazos para no morir. Nadie ha conocido a alguien así. Su maldad es enorme, pero lejana. Podemos odiarlo sin que nos incomode, porque nunca nos lo vamos a topar.
A Umbridge sí la conoces. Es la maestra que te humilla con una sonrisita. El jefe que disfruta citándote el reglamento. La autoridad que te castiga "por tu bien". Su crueldad es chiquita, de todos los días y totalmente reconocible. Por eso duele más.
Crueldad con moñito
Rowling la arma con detalles que dan escalofríos precisamente por lo tiernos. Cárdigan rosa. Un moño negro de terciopelo en el pelo. Una vocecita de niña. Ese "ejem, ejem" para interrumpir a quien sea. Y una oficina llena de platos decorativos con gatitos que maúllan (La orden del Fénix, cap. 13).
En ese despacho, en su primer castigo, le da a Harry una pluma negra y le pide escribir "No debo decir mentiras". No hay tinta. La pluma escribe con su sangre y la frase se le va grabando en el dorso de la mano. Noche tras noche. A un muchacho de quince años, por decir la verdad sobre el regreso de Voldemort.
No necesitaba a ningún señor oscuro
Esto es lo central. Umbridge no trabaja para Voldemort. Cuando aparece, es subsecretaria del ministro Fudge, enviada a Hogwarts para vigilar a Dumbledore. Y va ganando poder de forma legal: decretos de educación, el título de Suma Inquisidora, la facultad de inspeccionar a los profesores, de prohibir clubes, de despedir a Trelawney y echarla del castillo frente a todos (cap. 26).
Todo firmado, todo con sello oficial. Voldemort rompe las reglas. Umbridge es las reglas. Nadie la obligó a ser cruel; el sistema solo le dio permiso.
La prueba llega en Las reliquias de la Muerte (cap. 13). Con el Ministerio en manos de Voldemort, Umbridge preside la comisión que interroga a los hijos de muggles y los acusa de haberle "robado" la magia a alguien. Lleva colgado del cuello el guardapelo de Slytherin, que le quitó a un ladrón, y lo presume como herencia de su familia. No cambia nada en ella: el mismo tono dulce, la misma satisfacción. Solo le dieron una oficina más grande.
Lo que hizo, sin el rosa
En La orden del Fénix, Umbridge:
- Castiga a alumnos con una pluma que escribe con su propia sangre.
- Confiesa que fue ella quien mandó a los dementores a atacar a Harry en el verano (cap. 32).
- Está a punto de lanzarle la maldición Cruciatus para sacarle información (cap. 32).
- Manda a funcionarios del Ministerio a arrestar a Hagrid de noche. McGonagall sale a defenderlo y recibe cuatro hechizos aturdidores en el pecho (cap. 31).
En cualquier otro contexto, eso sería una lista para Azkaban. Ella lo hizo con la credencial puesta, convencida de tener razón.
Libro vs. película
- Los decretos. La película los muestra como placas en una pared, lo cual funciona muy bien visualmente, pero el libro deja más claro cómo va comiéndose el colegio paso a paso.
- Los dementores y la Cruciatus. La confesión sí está en la película, aunque más corta.
- Umbridge en el Ministerio sale en Las reliquias de la Muerte, parte 1, y es de las escenas más fieles al libro.
Lo que casi nadie nota
- Umbridge nunca duda. En su cabeza ella es la heroína que pone orden en un colegio desastroso. Por eso da tanto miedo: el mal que se cree bueno es el más difícil de frenar.
- Quien la derrota no es un mago. Son los centauros, en el Bosque Prohibido (La orden del Fénix, cap. 33). Y lo que la hunde es su propio desprecio: les dice "mestizos" en su cara.
- La "banalidad del mal". La filósofa Hannah Arendt usó esa frase para describir a gente común que hace un daño terrible solo porque sigue las reglas sin cuestionarlas. No viene de los libros, pero Umbridge es un ejemplo perfecto.
La pregunta incómoda
Umbridge estaba segura de ser la buena. Nunca dudó. ¿Tú qué tan seguro estás de en qué lado estarías si alguien te diera un reglamento, un sello y la oportunidad de sentirte justo?
No tiene una respuesta cómoda, y por eso funciona tan bien el libro.
Si quieres saber a qué casa te mandaría el Sombrero, haz el test de casas. Y si te gusta el lado oscuro de la saga, empieza por el primer Horrocrux: El diario de Tom Riddle: el primer Horrocrux de Voldemort.
Preguntas frecuentes
¿Umbridge era mortífaga?
No. Nunca tuvo la Marca Tenebrosa. Era una funcionaria del Ministerio a la que le fue muy bien bajo el régimen de Voldemort.
¿De qué casa era Umbridge?
Los libros no lo dicen. Rowling la ubicó en Slytherin fuera de los libros.
¿Qué le pasó a Umbridge al final?
En La orden del Fénix se la llevan los centauros y pierde su poder en Hogwarts. En Las reliquias de la Muerte reaparece en el Ministerio, y Harry le roba el guardapelo. Después ya no vuelve a salir en los libros.
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